Arquitectura y software libre

Todavía recordamos el día en que empezamos a estudiar arquitectura: eran los albores del siglo XXI, pero aún resultaba sencillo encontrarse con profesores que renegaban de la capacidad de las nuevas herramientas informáticas para producir “buena arquitectura”. Era la época de los renders pixelados y chirriantes, el corel draw, y el autocad14, y aunque ya se veían resultados asombrosos, el valor romántico de un buen plano dibujado a mano prevalecía sobre la frialdad del dibujo perfecto generado por una máquina. Y no les faltaba razón. Aún hoy, muchos arquitectos (entre los cuales nos incluimos), se resisten a aparcar del todo el lápiz y el papel de croquis, el cartón pluma, el pegamento y la madera de balsa.

Casi tres lustros después, parece que nadie en su sano juicio se atrevería a cuestionar que el software específico para arquitectura y diseño ha revolucionado la profesión. Y no sólo eso. Ha cambiado la forma de trabajar, ha simplificado procesos y ha mejorado nuestra productividad, aunque aún estemos lejos (muy lejos) de alcanzar el mito que muchos clientes creen real, apretando una tecla de un ordenador y obteniendo un proyecto de ejecución listo para arrancar una obra.

Sin embargo, no todo el monte es orégano, y esta revolución de software ha traído consigo algunas limitaciones para nuestro ejercicio profesional. Muchos de estos programas que nos facilitan el trabajo son demasiado costosos como para pagar por ellos cuando se está iniciando la actividad profesional o cuando la carga de trabajo (y por tanto de beneficios) es pequeña. Estamos hablando de programas que valen miles de euros y cuya amortización sólo es posible mediante una cantidad de trabajo que, a día de hoy, parece muy difícil de conseguir para un estudio de arquitectura en España. Parece lógico pensar que, ante esta incapacidad económica para acceder al software específico, los arquitectos optaran por buscar alternativas más accesibles o incluso gratuitas. Se aliaran para desarrollar herramientas capaces de hacerles competir a un costo razonable. Invitaran a los Colegios de Arquitectos a impulsar software gratuito o accesible para poder ejercer la profesión con facilidad. Pero la realidad es bien distinta:

Tras años de bonanza y frenesí constructivo, los estudios de arquitectura han sido, en general, incapaces de adaptarse a los nuevos tiempos. Sus estructuras laborales, al margen muchas veces de toda legalidad, son la punta del iceberg de la podredumbre empresarial que demuestra una nula capacidad de reconversión del sector hacia estructuras dignas y sostenibles, y en el caso del software el problema es mayúsculo.

Son años empleando determinados programas estándar, pagando licencias desproporcionadas o directamente obteniendo el software a través de la piratería. Son años aprendiendo estos programas, yendo a cursos de formación para conocerlos, disponiendo de copias pirata para disfrutarlos desde la ilegalidad… Son tantos años y tal la inversión de tiempo que no estamos dispuestos a cambiar. Incluso aunque no podamos afrontar el pago de sus licencias. Y es que estimados compañeros y clientes, cuando justificamos la piratería de software en base a cualquier argumento de este tipo, estamos utilizando los mismos argumentos que cualquier adicto a una droga utilizaría al alcanzar la ruina y no poder costearla.

Por este motivo, desde hace algo más de un año, en Alba y Lombao Arquitectos sólo utilizamos software que hemos podido pagar, o que directamente es gratuito o libre. Obviamente hemos tenido que renunciar a algunas comodidades, además de realizar un gran esfuerzo para reconvertir nuestros hábitos hacia los nuevos programas, pero al final creemos que el esfuerzo ha valido la pena. Nuestra idea con esta entrada es la de compartir nuestra experiencia con otros compañeros y profesionales de otros sectores, para animaros a todos a dar el paso hacia la sostenibilidad. No sólo por el ahorro que esto supone, sino por la justicia y la gratitud hacia alternativas de software libre que están deseando ganar usuarios y que se desarrollan gracias al esfuerzo muchas personas generosas que invierten su tiempo desinteresadamente con la convicción de crear un futuro en el que el dinero no sea una limitación para acceder a herramientas poderosas en el mundo digital.

Vamos a empezar con las alternativas al todopoderoso programa de CAD que domina el mundo. Hace algunos años, conocimos el llamado Bricscad, un programa de CAD totalmente basado en su hermano Autocad, pero con un coste muy inferior. Esta alternativa es relativamente asequible en precio y además existe una versión para Linux, por si en el estudio decidimos dar el salto definitivo hacia el software libre. Otra alternativa muy interesante es Draftsight. Con una interfaz claramente inspirada en la de Autocad, el salto hacia esta alternativa es muy sencillo y aunque echaréis de menos algunas opciones, se puede trabajar con ella fácilmente. Quizás lo peor del programa sea la configuración de la impresión, algo que a los arquitectos nos importa demasiado. Al principio es algo confusa, pero con el tiempo se puede controlar sin problemas. Lo mejor del Draftsight es su precio: cero euros. No se trata de software libre, pero Dassault Systemes (empresa desarrolladora también de Solid Works) lo pone a disposición del mundo totalmente gratis a través de una licencia individual.

Pasando al mundo del retoque de imagen (algo que importa sobre todo cuando concursas o cuando estás estudiando arquitectura…) las alternativas al famoso Photoshop son múltiples y variadas. Quizás la más famosa y estable sea GIMP, un programa libre que nos permite hacer todo tipo de retoques de imagen al mismo nivel que su hermano de pago (o casi). El problema llega cuando descubres que la interfaz y la mecánica de trabajo es bastante diferente. Siendo sinceros, el cambio de Photoshop a GIMP es complicado y aún echamos de menos muchas opciones del programa de Adobe. Por este motivo nuestras esperanzas están puestas en KRITA, otra alternativa libre que promete una interfaz más cercana a la del Photoshop y con una potencia equiparable a GIMP. El problema: por ahora sólo hay versión estable para Linux, y la versión Windows disponible es “altamente experimental” según advierten los desarrolladores en su web. Esperamos que su desarrollo continúe y poder disfrutar del programa en otras plataformas pronto. Para terminar con los programas de retoque, vamos a mencionar también Pinta, un sencillo programa que permite retoques de imagen rápidos, algo así como Photoshop Elements, pero en software libre. Muy útil para retoques ágiles y ajustes sencillos.

Con respecto al mundo 3d, la alternativa por excelencia es Sketch Up, un sencillo programa antaño desarrollado por Google de cara a implementar versiones 3d de los edificios del mundo en su servicio Google Maps. Actualmente parece que su desarrollo corre a cargo de Trimble, y aunque continua existiendo una versión gratuita, la versión pro empieza a ser ya demasiado cara en el caso de que su uso vaya a ser eventual.

Otra alternativa 3d es Blender, programa que parece cercano al 3d Studio, aunque no podemos afirmarlo con certeza porque nunca hemos llegado a controlar ninguno de los dos. El programa lo tenemos instalado, pero parece requerir un esfuerzo de aprendizaje grande y aún no nos hemos visto obligados a recurrir a él. Queda pendiente para la próxima incursión en el mundo 3d.

De cara a la maquetación y el montaje de láminas usamos Inkscape, que vendría a ser una alternativa al antiguo CorelDraw, o al actual Illustrator de Adobe. Inkscape es un programa sencillo y fácil de manejar. Verdaderamente no echamos de menos el Illustrator, si bien es cierto que nunca llegamos a ser usuarios profesionales del software de Adobe, esta alternativa nos soluciona todo lo que le hemos pedido. También es muy útil Scribus, que vendría a sustituir al InDesign de Adobe. Quizás Scribus sí esté todavía un poquito verde en comparación a su hermano de pago, pero nada que no se pueda remediar con un poco de paciencia y otro poco de Inkscape.

Para terminar este repaso, no podríamos dejar de mencionar los programas de cálculo de estructuras, instalaciones, presupuestos, mediciones y demás labores que desempeñamos los arquitectos. Con respecto al cálculo de estructuras, no hemos conocido aún alternativa al famoso CypeCad o al SAP2000, por lo que hemos tenido que programar hojas de cálculo siguiendo las pautas del CTE para realizar los cálculos que hemos necesitado. Para aquellos que no deseen adquirir la suite de Microsoft Office, pueden encontrar alternativas instalando LibreOffice o OpenOffice, ambos libres y gratuitos.

Igualmente hemos tenido que implementar una hoja de cálculo para poder realizar las mediciones y los presupuestos con mayor facilidad, pues tampoco encontramos alternativa libre al Presto y obviamente necesitamos agilizar estos trabajos de algún modo. Existen numerosas bases de precios online de donde obtener la información de precios y costes actualizada, para luego introducirla en nuestros trabajos. Para gestionar nuestra contabilidad interna y el cálculo de honorarios hemos desarrollado también dos tablas de cálculo que nos permiten monitorizar los costes de nuestra actividad en tiempo real y calcular nuestros honorarios en base a ellos de un modo sencillo y directo.

Esto es todo lo que se refiere a software específico. Con estas alternativas resolvemos la mayor parte de los encargos que llegan al estudio sin necesidad de recurrir a costosos programas que tardaríamos años en amortizar. Esperamos haberos animado a intentar el cambio, y os aseguramos que no os arrepentiréis si sois capaces de llevarlo a término. Eso sí, tened claro que durante el cambio viviréis momentos de pánico y sentiréis profundo odio hacia algunas de estas herramientas. No os preocupéis, es normal, pero con el tiempo termina superándose y lo que nos queda es ahorro en la empresa y la tranquilidad de no necesitar recurrir a la piratería para cubrir nuestras necesidades cotidianas.

Keep calm and use free software!