Luz sobre la Certificación Energética

Desde hace algún tiempo, se viene escuchando con bastante frecuencia, la inminente llegada de la certificación energética para los edificios existentes. Tanto es así, que muchas empresas ya ofrecen este servicio, aún cuando no se ha terminado de desarrollar el respaldo legal de esta nueva exigencia para los propietarios.
En Alba y Lombao Arquitectos, queremos arrojar un poco de luz sobre este asunto, respondiendo brevemente a algunas cuestiones básicas, que a modo de FAQ, pueda servir de referencia para quien lo necesite.

 

¿DE DÓNDE VIENE ESTO DE LA CERTIFICACIÓN ENERGÉTICA?
La Certificación Energética de los Edificios es una exigencia derivada de la Directiva 2002/91/CE. Dicha directiva establece la obligación de poner a disposición de los usuarios de los edificios un certificado de eficiencia energética con información objetiva sobre las características energéticas de los edificios.

En el ordenamiento jurídico español, esta normativa se ha traspuesto parcialmente mediante:

RD 314/2006, que desarrolla el código Técnico de la Edificación
RD 1027/2007, por el que se desarrolla el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios.
RD 47/2007 de Calificación Energética de edificios de nueva construcción.

– Faltaría, en último lugar, el famoso decreto pendiente de aprobación definitiva, mediante el cual se regularía la certificación energética de edificios existentes.

 

¿QUÉ ES LA CALIFICACIÓN ENERGÉTICA?
La calificación energética es la expresión del consumo de energía que se estima necesario para cubrir la demanda energética de un edificio en condiciones normales de funcionamiento y ocupación. Esto es, la energía que vamos a tener que gastar, para mantener nuestro edificio (vivienda, piso, negocio o lo que sea) funcionando con unas condiciones uso y confort estándar.

La calificación energética depende de la demanda de energía de nuestro edificio, el rendimiento de las instalaciones y el combustible empleado en ellas.

¿PERO ENTONCES, QUÉ ES LA CERTIFICACIÓN ENERGÉTICA?

Pues la certificación energética es el proceso por el cual se acredita la calificación energética obtenida, y termina con la expedición de el certificado de eficiencia energética, que contiene la etiqueta de eficiencia energética. Esta etiqueta consiste en una escala dentro de la cual se señala el nivel de calificación obtenido por nuestro edificio, siendo la letra A, la más eficiente y la letra G la que menos.

 

¿PARA QUÉ SIRVE?
En principio, y siempre basándonos en los documentos pendientes aún de aprobación definitiva, se puede afirmar que la certificación energética permite conocer al usuario la calidad energética del edificio en el que vive. Dado que se aspira a que esta certificación sea obligatoria en toda compra-venta y alquiler de edificios, resulta de lo más interesante para conocer el gasto energético que tendremos que enfrentar al hacernos cargo de un edificio, vivienda o local.
En un mundo donde la energía cada vez es más cara, este tipo de medidas ayudarán a concienciar a la sociedad de la importancia que tiene generar ahorro y evitar el desperdicio de energía. Además, una buena calificación será una ayuda para competir en un mercado inmobiliario en crisis, donde cada día es más necesario marcar diferencias en este sentido, para premiar a aquellos promotores o propietarios que sí han invertido en sostenibilidad.
Otra de las aplicaciones, desde el punto de vista práctico, a la hora de enfrentarnos a la reforma de una vivienda o local es la información que nos ofrece el certificado acerca de los puntos débiles, energéticamente hablando. La certificación energética es de gran ayuda a la hora de distribuir la inversión en la reforma o rehabilitación ya que da información precisa sobre las prioridades para mejorar la eficiencia energética y maximizar la inversión de capital.

 

¿QUIÉN PUEDE CERTIFICAR?
Como siempre, y a la espera del nuevo decreto que regule el sector definitivamente, la certificación la podrá firmar cualquier técnico competente. En el sector de la edificación, los técnicos más profundamente formados para desempeñar esta labor son los arquitectos y los aparejadores, que tanto por sus estudios, como por su experiencia pueden afrontar la calificación energética con el máximo rigor posible.

 

¿CÓMO SE REALIZA?
En el caso de edificios existentes, el técnico competente deberá realizar al menos una visita para tomar medidas y recabar datos que le permitan aproximarse al máximo a la realidad constructiva del edificio en cuestión. Obviamente hay datos que siempre serán difíciles de conocer, por ello es importante que el técnico encargado de certificar acredite un amplio conocimiento en el mundo de la edificación.

 

¿ES OBLIGATORIO?
En el caso de obra nueva, es obligatorio en todo caso. Para los edificios existentes se plantea que sea obligatorio para todos los edificios de las Administraciones Públicas, así como para todo edificio que vaya a ser vendido o alquilado, aunque estos datos están aún a la espera de ser confirmados por la nueva legislación en marcha.

 

¿QUIENES TIENEN QUE SOLICITARLO?

Tienen que solicitarlo aquellas personas que pretendan vender o alquilar un inmueble de su propiedad, en el caso de edificaciones existentes, y en el caso de obra nueva, todos los promotores que construyan cualquier edificio.